
El pasado domingo 26 de julio, la Unión Musical Torrevejense cerró su temporada 2025/2026 con un concierto dedicado a algunas de las partituras más emblemáticas del género de la zarzuela. El público respondió con continuos aplausos a cada una de las interpretaciones de la banda, dirigida por el crevillentino Carlos Ramón.
El éxito de la actuación quedó patente cuando, una vez completado el aforo del patio de butacas instalado junto al Monumento al Coralista, numerosos transeúntes comenzaron a ocupar los laterales del escenario, tanto desde el histórico muelle de las Eras de la Sal como desde el Paseo Vistalegre, para seguir el concierto.
El programa se abrió con el “Pasacalles de los Chisperos”, perteneciente a La Calesera, zarzuela compuesta por Francisco Alonso. A continuación, la banda interpretó una selección de Agua, Azucarillos y Aguardiente, obra de Federico Chueca considerada una de las máximas representantes del género chico, permitiendo al público disfrutar de algunos de sus números más conocidos.
Seguidamente sonó el célebre intermedio de El Baile de Luis Alonso, del compositor sevillano Gerónimo Giménez y Bellido. La actuación continuó con una selección de La Canción del Olvido, del maestro José Serrano, una de las figuras más destacadas de la zarzuela valenciana, cuya obra transporta al espectador a la región italiana de Nápoles.
El repertorio incluyó también el pasodoble de zarzuela Antología, compuesto en 2003 por Joan Alborch Miñana. Como broche al concierto, la banda interpretó la primera fantasía de La Verbena de la Paloma, del maestro salmantino Tomás Bretón, una de las obras más populares del repertorio zarzuelístico. La interpretación emocionó especialmente a varios madrileños presentes entre el público, que reconocieron de inmediato esta pieza inspirada en las tradicionales fiestas de la Virgen de la Paloma.
Los prolongados aplausos llevaron a la Unión Musical Torrevejense a ofrecer un primer bis con el célebre intermedio de La Boda de Luis Alonso, también compuesto por Gerónimo Giménez y Bellido. La interpretación fue recibida con una ovación aún mayor por parte de los asistentes.
Lejos de darse por satisfecho, el público continuó reclamando una nueva propina, premiando así el trabajo y la dedicación de la banda y de su director, Carlos Ramón, en el cierre de una temporada que concluyó con una excelente acogida.
Jesús Hidalgo Vera
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