
A uno del GRAPO le toca la Primitiva. No puede cobrar porque no tiene DNI. En los noventa días que tiene para intentar recibir el dinero del premio, conocerá a una mujer con la que compartirá un alto déficit de cariño y una pasión casi infantil por los trenes. Manual de supervivencia, retrato de la tiranía del dinero y de la búsqueda de identidad, el debut de Santiago Lorenzo se convirtió en un clásico de la literatura de culto de nuestros días.
Francisco es un pobre diablo, un desgraciado que dedica sus días a subsistir en la clandestinidad. Un día, huyendo de la Policía, entra en una administración de lotería y, para disimular, echa una Primitiva. La mala suerte es que le toca. Y a partir de ahí surge la trama, a veces kafkiana, que se va enredando en los disparatados planes de Francisco para cobrar el premio. Un día conoce a Primi, Primitiva, una periodista con la misma suerte que él y juntos se enredan en la fantasía de que su vida mejorará con doscientos millones de pesetas.
Santiago Lorenzo debutó con esta novela en 2010, editada por Libros Mondo Brutto, y reeditada posteriormente por Blackie Books, y su estilo de escritura sentó las bases de sus posteriores novelas, claramente reconocibles por los recovecos de su prosa, que recurre a arcaísmos, expresiones inventadas y huye de los lugares comunes para ser inconfundible.
Retrata una España gris, con pisos con olor a cerrado, miedos ridículos e infundados, y personajes marginados que sobreviven al margen de la sociedad. A pesar de que su humor negro puede parecer cínico, Lorenzo no duda en retratar a sus personajes con ternura y compasión, aunque sean perdedores, aislados e inadaptados.
Los millones fue una opera prima brillante, predecesora de éxitos como Los asquerosos, que bien merece una buena lectura.
Gala Medina
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