En la literatura latinoamericana al guatemalteco Augusto Monterroso se le ocurrió escribir uno de los microrrelatos más cortos del mundo:
«Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí»
Este microrrelato tiene una carga filosófica tremenda. Vale para muchas cosas; incluso para dar un susto.
Viene a pelo la aseveración realizada por el arquitecto municipal, José Manuel Medina, en una entrevista en un medio de comunicación, que decía lo siguiente: en Torrevieja no se puede edificar más.
Supongamos que el arquitecto salió de un profundo sueño, tal vez hermoso, y al observar de nuevo la realidad no tuvo más remedio que reconocer que el dinosaurio todavía estaba allí. Es decir, que el dinosaurio era la metáfora perfecta de LA ESPECULACIÓN URBANÍSTICA.
Y esto todo el mundo lo sabe, más o menos. Así que no hay susto que valga ni alcalde que tenga una varita mágica. O sí.
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