
La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Torrevieja aprobó este viernes conceder la licencia de obra mayor a la Fundación López Dols para ejecutar la rehabilitación integral de la vivienda protegida situada en la esquina de las calles Ramón Gallud y Azorín, en pleno centro de la ciudad.
La Fundación pretende iniciar los trabajos de forma inmediata con el acta de replanteo, aunque el comienzo de las obras dependerá del criterio de los técnicos municipales, ya que durante el verano están restringidas las actuaciones de gran envergadura en el casco urbano.
Si no se producen nuevos desacuerdos entre el Ayuntamiento y la Fundación, la intervención permitirá conservar un inmueble protegido sobre el que se han acumulado diversos expedientes por su deficiente estado de conservación. El presupuesto de la actuación asciende a 652.549 euros.
Un proyecto iniciado hace casi 25 años
La tramitación para adaptar el inmueble al legado del escritor y periodista torrevejense López Dols comenzó en 2001. La Fundación disponía desde 2014 de licencia para el proyecto básico.
El pasado mes de octubre solicitó la licencia de obra para ejecutar el proyecto de rehabilitación de la planta baja y la primera planta de la vivienda, incluida en el catálogo de bienes protegidos del Plan General de Torrevieja.
La casa ocupa una parcela de 171 metros cuadrados y constituye una de las edificaciones más antiguas del centro urbano. El proyecto finalmente aprobado renuncia a la propuesta inicial de ampliar el edificio con nuevas plantas y se centra en conservar la estructura protegida y la fachada.
Posturas enfrentadas sobre el retraso
El Ayuntamiento abrió a mediados de 2025 un expediente de peligrosidad tras detectarse desprendimientos en la fachada, obligando a la propiedad a ejecutar medidas de seguridad.
El presidente de la Fundación López Dols y exalcalde de Torrevieja, José Manuel Dolón, sostiene que la demora en la concesión de la licencia ha sido intencionada debido a su condición de presidente de la entidad.
Por su parte, el portavoz de la Junta de Gobierno, Federico Alarcón, atribuye el retraso a la propia Fundación, asegurando que el proyecto ha requerido numerosas subsanaciones técnicas y que la entidad no ejecutó inicialmente las medidas urgentes exigidas para garantizar la seguridad del inmueble.
Según la versión municipal, la Fundación fue objeto de dos multas coercitivas por no atender las actuaciones de conservación requeridas dentro del expediente de peligrosidad.
Destino cultural
La rehabilitación permitirá convertir el edificio en la sede de la Fundación López Dols y en un espacio destinado a actividades educativas, culturales y administrativas, tal y como estableció una sentencia favorable dictada en 2012 por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Elche.
Aquella resolución autorizaba la rehabilitación de la planta baja y la primera planta como espacios diáfanos destinados a uso cultural, además de permitir la construcción futura de tres plantas adicionales y un ático para uso residencial.
La Fundación ha optado finalmente por asumir únicamente la rehabilitación del edificio original, dejando preparada la estructura para una posible ampliación en el futuro, aunque esa fase no forma parte del proyecto actualmente autorizado.
La actuación
El proyecto contempla el vaciado completo del interior del inmueble, incluidos los antiguos muros de carga, conservando exclusivamente las fachadas protegidas, la disposición de los huecos y sus elementos decorativos.
Posteriormente se ejecutará una nueva cimentación y una estructura completamente nueva.
La planta baja albergará una sala de usos múltiples abierta al público, aseos, acceso adaptado y espacios auxiliares.
La primera planta dispondrá de un despacho, una pequeña biblioteca, una sala polivalente y un cuarto de instalaciones.
Toda la estructura quedará dimensionada para admitir una futura ampliación hasta cuatro plantas y ático, posibilidad permitida por la normativa urbanística, aunque esa intervención no forma parte de la licencia ahora concedida.
Los técnicos redactores del proyecto advierten que el forjado de la primera planta y la cubierta presentan un estado estructural “crítico”, con riesgo de colapso parcial inminente.
Un proceso administrativo de casi un cuarto de siglo
La memoria del proyecto recuerda que ya en 2001 existía un informe que advertía de la situación de ruina del inmueble, actualizado posteriormente en 2005. En 2006 se elaboró un nuevo estudio sobre sus posibilidades urbanísticas.
Tras la sentencia judicial favorable de 2012, el expediente volvió a avanzar con informes favorables de los servicios municipales y la concesión de la licencia del proyecto básico en 2014.
Entre 2014 y 2023 varios promotores mostraron interés en desarrollar el proyecto sin llegar a materializar ningún acuerdo. En 2023 se reactivó la tramitación mediante una nueva solicitud de información urbanística, que dio lugar a diversos informes técnicos hasta la emisión del certificado urbanístico definitivo el 6 de junio de 2023.

No hay comentarios