
Hemos parafraseado, sin querer queriendo, el título del último trabajo -memorias- del escritor madrileño, Benjamín Prado, para poder iniciar este modesto editorial de este modestísimo medio digital que verá la luz en breve, unas vez que ya están todos sus trámites legalizados. Efectivamente, no sabemos qué hacemos aquí – y más a nuestra edad un tanto avanzada-, pero
sí creemos que nos encontramos ante un importante reto y ante una apasionante aventura, dos conceptos que de alguna forma van unidos para nosotros, bajo la premisa escueta de “voluntad de dar testimonio”.
Nuestra pequeña y cosmopolita aldea global se merece, de vez en cuando, empujones cuidadosos como este que intentamos dar. Esperamos y deseamos no caer en la banalización actual de la política en general y del periodismo y la cultura en particular. Nuestra ciudad, como todas las del mundo, tiene su peculiar patio cervantino de Monipodio.
Hemos de significar una obviedad por si hay algún que otro obtuso que lo llegue a pensar: no deseamos alcanzar el cielo ni derribar gobiernos, ni mucho menos poner una pica en Flandes. Quizá queramos poner nuestro pequeño grano de arena para que nuestra multicultural ciudad pueda alcanzar cotas de mayor tolerancia, más dialogante, sin perder sus pequeñas señas de identidad – aunque van quedando cada día menos-, y cuyo modelo de convivencia sea un verdadero faro para futuras generaciones. En este sentido, creemos que este nuevo medio digital puede ser una aventura enriquecedora.
Es evidente que no venimos a criticar por criticar, ni a cuestionar por el solo afán de cuestionar. Uno de nuestros nítidos objetivos es desenvolvernos con trabajo, esfuerzo, dignidad y sobre todo honestidad, en los parámetros del pensamiento crítico. Torrevieja cuenta con muchos medios de comunicación e información a través de emisoras de radio, televisión por cable, y numerosos digitales. Y eso es digno de destacar.
Nosotros intentaremos conquistar nuestro propio destino con el apoyo de nuestros futuros y potenciales lectores y colaboradores. Empresa nada fácil, pero apasionante. Podríamos habernos quedado tranquilos reclamando, sin temor alguno, el valor del silencio. Pero hemos preferido que el Periodismo, en la forma y fondo de comunicar está siempre por delante. Y es cierto que cada
día estamos más conectados con muy sutiles técnicas de manipulación aquí, allá y acullá. Cada días más conectados pero a su vez más desinformados, solos y aburridos, según sea la pantalla como bien ha dejado apuntado la periodista Marta Nebot. Así que si este digital es un reto y una ilusión… Menuda aventura!!!
Óscar Albaladejo
No hay comentarios